¿Cómo controlar el ácido úrico? Mantenga sanos sus riñones

Durante esta pandemia hemos hecho grandes esfuerzos por evitar el contagio, pero también luchamos por no contraer otras enfermedades que empeoren la situación.

Sin embargo, no es secreto que la permanencia en casa es una tentación por las libertades que nos damos de comer más. Justo en este punto es donde se presentan los riesgos, pues todo en exceso es malo.

Por ejemplo, los riñones, que son órganos fundamentales para mantener nuestra sangre depurada de toxinas, puede sobrecargarse si no estamos debidamente informados de cómo funcionan.

Si tenemos una dieta rica en mariscos, hígado, atún o salsas, podríamos estar llevando mucha cantidad de una sustancia llamada purina al organismo. Cuando esas sustancias se descomponen, producen ácido úrico.

Este ácido úrico no es otra cosa que un producto de desecho: se disuelve en la sangre, fluye por los riñones y sale del cuerpo en la orina. Cuando hay exceso de ácido úrico, el cuerpo no lo puede eliminar normalmente y se convierten en cristales, que son los responsables de la gota, que es un tipo de artritis.

Ácido úrico controlado

Si además hay condiciones de base como obesidad, hipotiroidismo o psoriasis, evite los alimentos ricos en purinas y en cambio prefiera los ricos en vitamina C, huevos, queso, mantequilla de maní, nueces, cerezas, productos lácteos bajos en grasa o sin grasa, como el yogur.

Para mantener a control el ácido úrico, el urólogo Juan Tabares, del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (Madrid,) asegura que la forma más barata y sencilla es a través del agua.

«Beber abundantes líquidos y beber abundante agua debe ser, sin duda, la primera medida a adoptar, mucho antes que dietas y tratamientos farmacológicos. O, al menos a la vez, si estos son necesarios», insiste.

Un análisis de sangre le puede sacar de dudas. «Para las mujeres, debe ser inferior a 6 mg / dL (miligramos por decilitro de sangre). Para los hombres, debe ser inferior a 7 mg / dL», refiere el portal Insider. 

Si complementa lo anterior con una revisión médica, más verduras en su plato, énfasis en el consumo de potasio y ejercicio físico, dejando a un lado el alcohol, la sal y el tabaco, sus riñones lo van a agradecer.

*Este artículo está diseñado para informar y no pretende dar consejos o soluciones médicas. Pregúntele siempre a su doctor o especialista si tiene dudas sobre su salud o antes de iniciar un tratamiento.

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